15/10/08

Bielsa es el extranjero más influyente en Chile

"La Van de Bielsa" no es, justamente, de Bielsa. Así se la llama, en realidad, a la camioneta que lo lleva de una cancha a la otra a lo largo y ancho del país. Porque el técnico argentino, a pesar de que hace ya 14 meses que se instaló en Chile, no tiene auto particular. Tampoco casa. Así de extraña es su vida en este lado de la Cordillera. Como los hoteles no le gustan y tampoco optó por alquilar una casa (como sí hicieron el Toto Berizzo y el Profe Bonini), el Loco ha hecho del Pinto Durán, el predio donde practica y concentra la selección local, su propio hogar. Como si Basile viviera en el mismísimo complejo de Ezeiza, la habitación N° 2 de ese lugar de entrenamiento es... Sí, las cuatro paredes donde amanece, come, trabaja y pasa sus horas de 'descanso? Y de donde sale, a veces caminando o en la famosa van, la que le maneja un amigo chileno, otro de sus fieles laderos en esta historia.

En el Pinto Durán lleva una vida austera. Su habitación no tiene lujos. Apenas es más grande que las de los jugadores. Aunque responde a las comodidades que él mismo impuso cuando pidió que se remodelara dicho predio: le hizo invertir a la Federación Chilena casi 400.000 dólares para jerarquizar la concentración, con la renovación total de las piezas (solicitó camas confortables y modernos televisores), salas de reuniones y juegos, la reconstrucción de la cancha principal, la instalación de dos jacuzzi y un moderno gimnasio. Pero su cuarto transmite sencillez y soledad: apenas la decora un crucifijo de pared con la foto de su familia. Al lado montó una oficina que usa para su actividad diaria, y que se suma a otra sala de planificación.

Dicen los empleados que se levanta siempre temprano. Ellos son ahora su familia: los trata con cordialidad, respeto y a cada uno lo llama por su nombre. A veces sale a correr, como hacía en Ezeiza. Y luego espera, puntual, el desayuno. La alimentación es hoy una preocupación extra por sus kilos, aunque su inquietud pasa más por la salud que por lo estético. Por eso se cuida en las comidas, aunque se reconoce un adicto a las galletitas chilenas y a las pastas. Según el cocinero del Pinto Durán, Patricio Canales, a Bielsa le encanta el salmón. Lo que rechaza es que jueguen con esos detalles de su vida. Alguien comentó que le gustaban las medialunas y, a través de la TV, desde una panadería le hicieron llegar esa factura típica argentina. Agradeció el envío, pero devolvió el paquete en el mismo estado: cerrado. "Me pareció una descortesía no aceptarlo, pero desconfiaba de su actitud. No me equivoqué...", le dijo a quien se las trajo.

Esa desconfianza es la que ha convertido al Durán en una fortaleza con entrada prohibida a los periodistas. La excepción es Danilo Díaz (radio Bio-Bio), a quien conoció en los 90 cuando como DT de Newell's pasó por Chile: hasta lo llama después de los partidos para escuchar su opinión. Eso marca a un Bielsa más sociable, que frecuenta una feria de frutas y verduras ubicada en la misma manzana del predio, y que habla con la gente. "Acepta las fotos, sobre todo la que le piden los niños", cuentan. También va a algunos restaurantes, como Liguria, en la comuna de la Providencia. "Vino varias veces porque es un lugar donde hay mucha gente del fútbol. Estaba con amigos", le contó Luis, el encargado, a Olé. Incluso se lo pudo ver yendo al cine con una de sus dos hijas, que lo visita periódicamente: una de las últimas películas que miró fue XXI, filme argentino.

Sus apariciones públicas son más frecuentes que en la Argentina, donde se refugiaba en Máximo Paz. Todos los domingos, anotador en mano, los chilenos saben que cualquier cancha del país tendrá a su seleccionador. No importan los kilómetros ni la trascendencia del partido. "Miró cada bodrio... Pero él anota todo con entusiasmo", afirman. Esa dedicación y entrega fueron otras de sus armas de seducción para que el pueblo chileno empezara a respetarlo.

Tal es su nivel de compromiso, que le pidió a la TV Nacional de Chile documentales sobre personajes y próceres trasandinos para interiorizarse sobre historia. Y hasta filmó un spot sobre el Mundial de fútbol femenino que se jugará aquí en noviembre. "Porque las conozco y conozco el trabajo de Marta Tejedor, son mis favoritas", dice un Bielsa sonriente, rodeado de las chicas, inimaginable en la Argentina.

Por todo, fue elegido el extranjero más influyente en la sociedad chilena, en una encuesta que hizo la reconocida revista Qué Pasa, en una elección que sondeó a 300 líderes de opinión. Su conducta desbordó las fronteras del fútbol. Otro detalle no menor: sus jugadores ya no tienen problemas de disciplina y no aparecen en los programas de la farándula.

Bielsa está dejando su huella en Chile. Como profesional y también como persona. "'Cómo le gustaría que lo recuerden?", le preguntaron hace poco. Y su definición lo dijo todo: "No creo que vaya a ser recordado. No querría, en todo caso, que fuera por ganar un título. Me gustaría que fuera más por las normas de conducta que usé para desarrollar mi tarea".

No hay comentarios: